Igual no es sano mantener el amor tan lejos como llevo haciendo desde hace tiempo. Los humanos somos animales sociales, animales que están hechos para sentir, dar y recibir amor, y yo... lo he estado evitando. Tal vez por miedo, tal vez por vergüenza, tal vez por no sentirme digno o por pensar que nadie me va a entender, he estado retrasando y posponiendo aquello que es tan natural y que tal difícilmente se puede evitar. Seamos sinceros, tengo casi 20 años, mis ancestros de hace 40 mil años seguramente ya tenían hijos con mi edad, mi padre tuvo a mi madre de pareja a los 16, se casó a los 24 y tuvo su primer hijo a los 28, mientras tanto yo... sí, estoy viviendo mi vida, estoy viajando, estoy progresando como persona, cada vez leo más información, cada vez voy puliendo más mis talentos y mis aficiones, he trabajado en una fábrica, escrito canciones, un cuento, retomado una de mis mayores aficiones como era el kárate, sigo aprendiendo las cosas básicas de diseño gráfico para poder usarlo en futuros logos o dibujos que tenga que hacer y me sigue apasionando la astronomía, la geografía y la ciencia en general. Sé quién soy, me he encontrado, me he rapado el pelo al cero porque sentía de corazón que debía hacerlo, y lo volvería a hacer de nuevo, he subido al monte con mucha frecuencia durante la primavera, con lluvia con sol con viento de noche de día al atardecer y al amanecer, le germiné algunas plantas a amigos y se las regalé, sigo con mi carrera universitaria, me estoy viendo las series que quiero y las películas que quiero, tengo el físico que quiero después de más de un año de levantar pesas, correr, hacer flexiones y demás ejercicios varios. Sé quién soy, sé como soy, y sé como quiero ser. Pero siempre está esa mosca detrás de la oreja verdad?, aquello que no puedo evitar porque lo llevo escrito en el adn, es evidente que querría tener una pareja. Joder quién no quiere despertarse y encontrar a la persona que más ama durmiendo a su lado, quién no quiere compartir momentos mágicos como una noche estrellada o un amanecer en primavera con aquella persona que con sólo mirar a los ojos te revuelve todos los intestinos, quién no quiere?. Por más que intento mirar hacia otro lado, por más que me miro al espejo y digo "Juan, eres raro de cojones cabrón" por más que pienso en lo complicado que sería tener algo conmigo porque un día voy a tener el pelo largo y al día siguiente voy a aparecer sin pelo, porque un día va a empezar una tormenta y decidiré irme al punto más alto de todo el pueblo para observar y escuchar los rayos, porque nunca tomaré alcohol ya sea en una fiesta o en casa, porque un día le tendré que contar lo que creo que hay más allá de la muerte y lo importante que es para mí, por más que todos esos pensamientos me digan que es imposible que nadie me pueda querer de verdad, siempre hay un halo de esperanza que me dice que tiene que haber alguien, y contra eso no puedo luchar, esa enana posibilidad constituye la mayoría de mis pensamientos de futuro diarios, y no sé qué hacer. Salgo de fiesta? yo no tomo alcohol, no me gusta bailar y no me gustan esos ambientes con tanta gente junta. Me gusta estar en un prado al lado de un riachuelo mientras llueve escuchando la naturaleza. Me siento frustrado, de verdad, no creo que sea sano con mi edad estar así, no conozco a mucha gente de mi edad en el día a día, al menos no gente en un contexto que no sea trabajar o estudiar, y me siento perdido porque creo que soy demasiado distinto a la mayoría de la gente y eso me da miedo porque yo sé quién quiero ser, y si quiero ser quién quiero ser aun teniendo pareja eso implica que ella debe de entender mi humor, debe de entender las decisiones que tomo y por qué las tomo, mi escala de valores, mi moralidad, cómo contemplo la vida sexual, como contemplo la vida familiar y sobretodo mi visión sobre las relaciones y el dar el 100% del amor que se pueda dar siempre que te salga de corazón. Ella debe de entenderme, porque si no, no quiero nada. No quiero estar cohibido, no quiero sentirme solo estando en una relación, quiero sentirme libre y sabiendo que hay una persona que daría todo por mí, por hacerme feliz, por hacerme disfrutar, por querer sacarme una sonrisa, y en compensación yo actuaría del mismo modo. No se si todo el mundo se siente tan distinto al resto siempre o soy un exagerado, pero desde luego hay noches como hoy donde estos pensamientos anidan mi mente y me generan cierta intranquilidad. No tengo conclusión para este relato, solo quiero decir que no pierdo la esperanza y que ojalá haya una persona igual de rara ahí fuera a la que yo le pueda encajar un mínimo, rezaré por ello.
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